El fin de semana pasado estuvimos en el chalet. Allí, como norma, corremos, jugamos, nos refrescamos, vamos, que nos lo pasamos muy bien. A Noah le encanta estar allí (bueno, a mí también) y por la noche, cuando llegamos a casa, está destrozada (bueno, yo también). Aquí os dejo unas fotos para que veáis como va creciendo la enana.


Ya sé lo que estáis pensando... "
joer, que lengua tan larga tiene Ura!!"... Sí! qué pasa?! con el morro tan largo que tengo, necesito una lengua larga para relamer los yogures!!... está todo pensado...
Espero que no estéis pasando mucha calor, aunque lo veo algo difícil...
Un lametazo!